jueves, 3 de abril de 2008

ENRIQUE LOW MURTRA (1939-1991)



Enrique Low Murtra, nació en Bogotá el 23 de marzo de 1939. Hijo de padre alemán y madre española. Inicio sus estudios en Kínder a los siete años en el Liceo Pasteur. Después de la muerte de su madre, la señora María Murtra de Low, en 1949 adquirió una enfermedad reumática que lo llevo a estar dos años en cama. Durante estos dos años, su padre Rodolfo Low junto a la educadora Mercedes Escandón, le dieron clases que después se vieron recompensadas al ingresar al Colegio Campestre, donde paso de segundo de primaria a segundo de bachillerato. Todo esto demostraba el ingenio, la inteligencia y las habilidades de Enrique Low, sobre lo cual Sergio Arboleda dijo: “Desde muy temprana edad Enrique comenzó a brillar con luz propia…su nombre fue destacado entre los demás y su ejemplo fue sometido a la consideración de todos los gimnasianos, quienes comenzamos a admirarlo por serenidad con que tomaba las cosas, por la sensibilidad de su alma y por su extraordinaria dedicación al estudio. Durante sus tres últimos años de colegio y por su inigualable condición de apóstol edificante de la causa social, fue presiente de la “Vasc”, una de las actividades que mas honra al Gimnasio Campestre. En los archivos de la academia literaria del Colegio queda el imperecedero testimonio de sus grandes condiciones de poeta y orador, fue vencedor año tras año de los concursos de poesía lirica y oratoria”.[1]

Enrique Low ingreso a la Universidad La Gran Colombia a estudiar derecho, cuando hacía segundo año llego a la Universidad Nacional donde termino su carrera de abogacía. Posteriormente realizo especializaciones en Derecho Penal, rama que lo apasionaba. En la universidad era un izquierdista-socialista-liberal, como el mismo se catalogaba, donde lo que mas le preocupaba era la suerte de los débiles. Pensaba que lo más importante era crear un sistema con libertad política e intervencionismo económico, que diera pan y educación a la gente, como lo hacían los sistemas sociales de la época, pero que no le quitara sus libertades básicas.

Su vida como servidor público inicio en el año 1970 con el cargo de Jefe de Departamento de Planeación Global, en Planeación Nacional. Posteriormente trabajo como Secretario Económico de la Presidencia de la República en el año 1973. Hacia el año 1974 ingreso como Economista del Banco Mundial. En el año 1976 fue contralor de Bogotá y fue en el año de 1978 fue Vicepresidente de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI). Para el año 1986 fue Director General del Sena y en 1987, bajo el gobierno del presidente Virgilio Barco, fue nombrado como Ministro de Justicia, donde su labor principal fue luchar contra el narcotráfico, sobre lo cual manifestó: “Es en todo caso extraño que la misma ley que entrega a los narcotraficantes el beneficio pleno de usar cuantiosas fortunas amasadas con el dolor de la patria, obligue a los exportadores de café a entregar la totalidad de su legitima ganancia a las arcas del Fondo Nacional del Café”[2].

Su labor como ministro de justicia fue incesante, su lucha contra el narcotráfico fue igualmente permanente, drástica y sin concesiones. Frente a compromiso como ministro todos sus conocidos coinciden en que su valiente forma de enfrentar los problemas de Colombia, la lucha creciente contar la delincuencia y los otros compromisos que integran la gestión siempre fue una persona ejemplarizante, integra, leal y con mucho carácter. Estos componentes hicieron que el narcotráfico, que durante esta época estaba en “auge”, amenazara contantemente la vida de este hombre e hicieron que en 1988 se fuera a Suiza como Embajador de Colombia.

En Suiza permaneció tranquilamente durante tres años. Allí se dedico a leer y contemplar la vida más fácilmente y sin dificultades. Dedico también mucho más tiempo a su familia y sus nietos, es decir hizo un alto en el camino para dejar las duras jornadas que tuvo como ministro de justicia, pero también extrañaba el trabajar por la paz de Colombia que era algo que realmente deseaba y siempre lo manifestó.

Después de tres años, hacia el año 1991 regreso a Colombia donde se dedico a dictar clases de economía en la Universidad Javeriana y La Sallé. La docencia fue una de sus mayores pasiones y disfrutaba mucho el compartir sus conocimientos, su saber y entender, y muchos de sus conocidos son testigos de su gran claridad para expresarse como maestro.


Tras muchas advertencias de amigos y familiares por haber vuelto a Colombia después de las amenazas lanzadas por el narcotráfico en contra de su vida, Enrique Low transcurría normalmente sin seguridad todos los días por la ciudad de Bogotá, cumpliendo con sus deberes académicos. Fue así y por su anterior labor como ministro que el narcotráfico lo asesino el 30 de Abril de 1991 cuando salía de la Universidad de la Sallé. Muchos de sus familiares atribuyen su muerte a causa de la falta de seguridad y el desamparo del gobierno al que tanto le sirvi
[1] Homenaje al Doctor Low Murtra. Revista Derecho Económico, Vol. 9 No. 17 (1993), pág. 13
[2] Homenaje al Doctor Low Murtra. Revista Derecho Económico, Vol. 9 No. 17 (1993), pág. 14

2 comentarios:

Juan José dijo...

Enrique Low Mutra murió en estado de indefensión. Fue enviado al sacrificio como los corderos, diría casi que traicionado por el establecimiento. Algún día su memoria será reivindicada y su lucha reconocida.
4.5

Anónimo dijo...

Si colocamos un niño indefenso en la mitad de una avenida, y pasa un automovil y lo mata. Observamos varios hechos. Primero el responsable directo de la muerte, el conductor. Y segundo el responsable indirecto, el que alli lo coloco.
El responsable de colocar a Enrique en forma indefensa para que lo asesinaran fue el expresidente Gaviria, y espero que el Pais tenga la madurez política para nunca olvidar este hecho.
Cada vez que Gaviria habla, alguien le debería recordar que tiene las manos untadas de sangre.
El sabe por que lo hizo, y muchos otros tambien.
Dr. Gaviria, no me alegro por la muerte de su hermana, tambien asesinada, pero creo que sintio lo que es morir fruto de un estado ineficiente.
Por favor no opine. Que cada vez que usted habla siento repudio de pensar que un inepto como usted aun esta tratando de verse bien en esta guerra de ideales politicos.
Por favor, no queremos mas esos BIENVENIDOS AL FUTURO.. El futuro se construye hoy, con gente 100% diferente a usted. gracias